domingo, 20 de abril de 2008

Visiones del Ser


1 comentario:

Ana Cuéllar dijo...

La verdadera naturaleza de todo lo fenoménico, tanto a nivel del samsara como del nirvana, es un único estado de total vacuidad, por lo que no hay nada que agarrar ni a lo que aferrarse para siempre. En lo referente a la verdadera naturaleza es necesario ser valiente y,aunque se requiere cierto tiempo para desarrollar esta comprensión y este coraje. Pues la verdadera naturaleza de la realidad puede llegar a asustar profundamente. Pero con la valentía del vajra (diamante=coraje indestructible) se puede alcanzar el estado de absoluta ecuanimidad en cualquier situación. No hay ni esperanza ni temor, no hay demonos ni dioses. Ésta es la máxima osadía (El Sutra del corazón).